El plan de ahorro permite negociar la mayor parte de
las acciones numeradas sobre la Bolsa. El plan de ahorro ofrece un marco
fiscal ventajoso: en efecto, las operaciones bursátiles en cuanto a
inversión se eximen de impuesto. Los dividendos de los productos escapan
también al impuesto.
A diferencia de una cuenta titula "ordinario"
sobre la cual se pueden pasar órdenes sin embargo disponer de los fondos
el día del orden de compra, una cuenta plana de ahoro exige de tener las
especies correspondientes antes de pasar un orden.
Para resumir, el plan de ahoro es un sobre fiscal que permite
"jugar en beca" sin
impuesto a condición de no salir antes de cinco años.